En la actividad habitual de un EMPRESARIO intervienen innumerables factores que es necesario controlar. Parte de estos factores están relacionados con las obligaciones en el ámbito de la prevención de riesgos laborales que la actual normativa atribuye al Empresario Titular/Empresario Principal del centro de trabajo.

Estas obligaciones ya no sólo se refieren a las que cada empresario tiene para con sus propios trabajadores sino que, además, incluye a todos los trabajadores de todas las empresas que por cualquier razón tengan que desarrollar parte o la totalidad de su actividad laboral en un centro de trabajo de ese Empresario (empresas concurrentes).

Además, en aquellas ocasiones en las que el Empresario Titular también es Empresario Principal, por disponer de personal propio que ejecuta una actividad económica, hay que añadir la OBLIGACIÓN de vigilancia de todas las empresas proveedoras que ejecuten servicios correspondientes a su propia actividad.

En los CENTROS DE TRABAJO van a coincidir diferentes servicios de empresas externas (ya sea para labores de mantenimiento periódico, resolución de imprevistos, proveedores de todo tipo de bienes y servicios, obras de reforma, etc…) que plantean la interferencia y coexistencia de una empresas con otras, bajo la titularidad de un único empresario que posee los derechos de gestión o puesta a disposición del centro de trabajo, además de la actividad económica principal que pueda darse en ese centro de trabajo, en determinados casos.

Estas RESPONSABILIDADES, tanto de Empresario Titular como de Empresario Principal, conllevan la necesidad de cumplir con las obligaciones que la legislación actual (R. D. 171/2004, de 30 de enero) establece y que el empresario no puede transferir a terceros. Estas OBLIGACIONES pueden resumirse de forma en:

  • Cooperar y coordinarse con todas las empresas presentes en el centro de trabajo para aplicar la normativa de prevención de riesgos laborales.
  • Proporcionar una información y unas instrucciones iníciales al resto de empresas sobre los riesgos propios inherentes al centro de trabajo y sobre la propia actividad económica y productiva, entendida como principal del centro de trabajo.
  • Promover y proponer las herramientas y los medios oportunos para que esa información y esas instrucciones se distribuyan y lleguen hasta los destinatarios finales: todos los trabajadores de todas las empresas que se puedan ver interferidos o afectados por las actividades desarrolladas en el centro de trabajo.
  • Revisión y actualización de todas las informaciones e instrucciones para que todas las empresas estén debidamente informadas.
    Vigilancia del cumplimiento de la normativa de prevención por parte de las empresas contratistas o subcontratistas de obras y servicios correspondientes a su propia actividad.

CONSIDERACIONES DE LA CAE

NORMATIVA:
La Ley 54/2003, de 12 de diciembre, de reforma del marco normativo de la prevención de riesgos laborales, añade un apartado al artículo 24 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), por el que se establece de manera expresa la necesidad de desarrollar reglamentariamente las previsiones que en materia de coordinación de actividades empresariales regula el citado artículo.

El Real Decreto 171/2004, de 30 de enero, desarrolla el artículo 24 de la Ley 31/1995, tomando como base para ello los criterios comunes y consideraciones generales consensuados por los agentes sociales.

En el Real Decreto 171/2004 se tratan los distintos supuestos en los que es necesaria la coordinación de actividades empresariales y los medios que deben establecerse con esta finalidad.

OBJETIVOS:

  • La aplicación coherente y responsable de los principios de la acción preventiva establecidos en la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, por las empresas concurrentes en el centro de trabajo.
  • La aplicación correcta de los métodos de trabajo por las empresas concurrentes en el centro de trabajo.
  • El control de las interacciones de las diferentes actividades desarrolladas en el centro de trabajo, en particular cuando puedan generar riesgos calificados como graves o muy graves o cuando se desarrollen en el centro de trabajo actividades incompatibles entre sí por su incidencia en la seguridad y la salud de los trabajadores.
  • La adecuación entre los riesgos existentes en el centro de trabajo que puedan afectar a los trabajadores de las empresas concurrentes y las medidas aplicadas para su prevención.

SUPUESTOS DE APLICACIÓN:

  • Concurrencia de trabajadores de varias empresas en un mismo centro de trabajo.
  • Concurrencia de trabajadores de varias empresas en un centro de trabajo del que un empresario es titular.
  • Concurrencia de trabajadores de varias empresas en un centro de trabajo cuando existe un empresario principal.